SAN FIDEL



Uno de los valores más preciados que se conservan en la iglesias parroquial de Carril es, sin duda, la reliquia del sagrado cuerpo de San Fidel, pues se trata, nada menos, que de un mártir de los primeros siglos del cristianismo, que derramó su sangre por fidelidad a cristo ya su doctrina, y que se custodia en esta iglesia desde el día 13 de abril de 1817 con gran veneración de los fieles de la parroquia y de muchos otros de comarcas vecinas.

Quién era San Fidel

A tenor de los pocos datos que tenemos, sabemos que era natural de COMO, al norte de Italia. Era soldado de profesión y murió joven a principios del siglo IV, en la persecución de Diocleciano, aunque el principal investigador de esta persecución fué el César Valerio. Después de tres edictos persecutorios, en el año 304 publicó el cuarto en el que se ordenaba un sacrificio pagano general en todo el imperio; el que se negase a participar se hacía reo de la pena de muerte o debía ser condenado a trabajos forzados. Este parece ser el momento y la causa del martirio de San Fidel. El Digesto, recopilación de leyes y máximas jurídicas hechas por los romanos, ordenaba que los restos de los mártires o de cualquier condenado fuesen entregados a quienes los reclamaban. Los cristianos recogieron entonces el cuerpo del mártir y lo depositaron en la catacumba de Ponciano, a las afueras de roma, en donde permaneció 1.500 años.

                                                                   Como llegó a Carril el cuerpo de San Fidel.

Sobre este tema existen documentos de la época en el archivo parroquial, que de un modo fehaciente y definitivo atestiguan los hechos, sin lugar a la menor duda. Estamos ya a mediados de 1816 cuando dan fruto las negociaciones del vecino y del comercio de la villa y puerto de Carril D.Simón Alvarez Robés, quien por medio del Sr.Obispo de Ibiza D.Felipe González Abarca consiguió del Obispo Porfiriense Fr.José bartolomé Menochio, encargado de la custodia de las reliquias de la catacumba de Ponciano, la donación del cuerpo de San Fidel, incluso una urna de madera, revestido de nobles vestiduras de oro y plata. El traslado se hizo por vía marítima hasta la isla de cortegada donde se depositó por pronto remedio, en la hermita que hay en la isla confinante con la villa de Carril. La reliquia del cuerpo entero de San Fidel viene acompañada de la "auténtica" (documento que certifica la autenticidad de la reliquia) y la urna sellada, y llega aquí el día 24 de marzo de 1817. El día 12 de abril los delegados del Sr.Arzobispo de Santiago comprueban el estado de la urna y los sellos "e observado que sus sellos estaban intactos y con las mismas armas iguales de la expresada auténtica, sin que fuese abierta la urna ni en ella colocada otra cosa que el santo cuerpo; hallándose en todo igual..." Al día siguiente, 13 de abril, domingo in albis, es decir el segundo domingo de pascua, se trasladó procesionalmente a la iglesia parroquial de Carril habiendo sido con todo el aparato y solemnidad que merecía tan respetable acto. El día 23 de enero de 1818, su santidad el Papa Pío VII concedió indulgencia plenaria a todos los fieles que errepentidos, confesados y habiendo comulgado, visiten la iglesia parroquial de Carril el domingo segundo de pascua (aniversario de su traslado) y el domingo siguiente a la fiesta de santiago apostol, rogando por las intenciones del papa. A partir de aquí fué creciendo y extendiéndose la devoción al santo por las comarcas vecinas. En el año 1895 se recibe en la parroquia un extraordinario donativo del canónigo de la catedral de santiago D.Nicolás Rodriguez, que estaba muy ligado a Carril, por haber sido párroco de la misma hasta 1887. Así dice el cronista "el señor canónigo D.Nicolás Rodríguez dió la preciosa mesa de altar que fué la que antes estaba en la cripta del APOSTOL SANTIAGO".

La fiesta de San Fidel es desde hace muchos años la fiesta de la juventud y cada 29 de julio se celebra con diversos actos y berbenas. ALA